Cámaras para astrofotografía
por Mikel Berrocal
Una
de las cuestiones que se plantean al iniciarse en la Astronomía Aficionada,
después de comprarse el primer telescopio es la astrofotografía.
Tras las primeras observaciones, la gente suele preguntarse ¿Donde están esas nebulosas y cúmulos? ¿y esos colores que salen en las imágenes de las revistas?. La respuesta es sencilla: nuestros ojos no están diseñados para captar esos objetos tan débiles. Para verlos deberíamos ser capaces de almacenar la débil luz que emiten durante mucho más tiempo.
Desgraciadamente, la evolución ha creído más interesante "vaciar" lo percibido a menudo para permitirnos así captar el movimiento.
La solución está en la fotografía. Una película fotográfica va acumulando la luz (los fotones) recibidos a lo largo de todo el tiempo que dura la exposición. Esta acumulación, aparte de su sensibilidad para el color, permite que una exposición de unos cuantos segundos, con una película medianamente sensible (800 ASA por ejemplo), capte muchas más estrellas que nuestro ojo.
Este tan solo alcanzará a percibir, en condiciones ideales, objetos de magnitud 6, mientras que con la fotografía podremos captar fácilmente objetos de magnitud 9 o 10, y se mostrara mucho más sensible al color proporcionándonos imágenes de gran belleza.
Ahora bien, para realizar fotos de objetos celestes, deberemos tener en cuenta tres cuestiones fundamentalmente: la cámara que usaremos, la película, y el tiempo de exposición. En este articulo nos centraremos en la primera pasando de forma rápida por los otros dos.

En
cuanto al tiempo de exposición, ya hemos comentado que la ventaja de la película
fotográfica es que es capaz de acumular luz durante periodos largos de tiempo.
Pero si queremos obtener imágenes del firmamento, deberemos tener en cuenta que este "gira" aparentemente, dando una vuelta cada veinticuatro horas aproximadamente -por supuesto que es la Tierra la que gira- y por tanto, si queremos hacer exposiciones de mas de unos pocos segundos, deberemos utilizar algún sistema de seguimiento que mueva la cámara de tal forma que la luz emitida por los objetos fotografiados incida durante toda la exposición sobre los mismos puntos de la película.
Si no disponéis aun de los sistemas de seguimiento necesarios, podéis hacer vuestros pinitos en la astrofotografía sin seguimiento, para lo que os recomiendo que leáis los magníficos artículos de mi amigo Eduardo Rodríguez.
El segundo factor, la película, puede ser igualmente tratado con mucha mas profundidad. Digamos tan solo que hoy existen películas tanto de negativo como de diapositivas de muy buena sensibilidad a la vez que un grano lo suficientemente fino para obtener magníficos resultados.
Tan solo deberemos tener en cuenta que cuanto mas rápida sea la película, mas grano tendrá, y si nuestro cielo no es lo suficientemente oscuro, deberemos realizar exposiciones mas cortas para evitar el velado de la película. películas como las Kodak Ektachrome o Ektapress o las Fuji Superia de sensibilidad de 400 o 800 ASA nos servirán perfectamente para empezar. Posteriormente, podremos usar películas como la Kodak Pro 400 PPF de muy alta calidad para astrofotografía.
Bien, llegamos al factor que nos ocupa, la cámara. Normalmente para
utilizar una cámara para astronomía es necesario que reúna las siguientes características:
Debe ser "reflex" y de objetivos intercambiables, la típica no automática, con objetivos a rosca o bayoneta. No sirven las "pocket" en las que el visor es una ventana lateral.
Lo ideal es que no sea una cámara de las "modernas", con disparador electrónico, control electrónico de velocidad y diafragma, pues como las exposiciones duran desde unos cuantos segundos hasta bastantes minutos (incluso horas), si el espejo debe estar levantado "a fuerza de pila", ésta puede consumirse en una sola exposición, o provocar la caída del espejo en mitad de otra, arruinando nuestra foto... Para nuestro caso son mejores las "manuales" o mecánicas.
Debe tener posición "B". En esta, el objetivo permanece abierto tanto tiempo como tengamos pulsado el disparador, pudiendo dejar abierto el objetivo durante un lapso largo de tiempo.
Para controlar el tiempo de explosión -y para evitar vibraciones- se debe usar "cable disparador". Me imagino que los conoceréis. Se acoplan al botón de disparo, y si la cámara tiene posición "B", el objetivo queda abierto hasta que se desenclava el disparador. Por tanto la cámara debe tener esta opción -casi todas las cámaras reflex lo tienen.
Si tiene fotómetro, este puede ser de "diodos leed" o de "aguja". Son preferibles los de aguja, ya que el "leed", aparte de consumir más, si permanece encendido durante la exposición, puede contaminarla con su luz.
Los elementos hasta aquí mencionados son los indispensables. La cámara será mas adecuada para la astrofotografía si cumple estas otras condiciones:
Tener la posibilidad de levantar el espejo de forma manual, para evitar la vibración que produce el golpe de este al subir y bajar al principio y final de la exposición.
Es recomendable que la pantalla de enfoque (suele ser ligeramente esmerilada y con algún tipo de círculos centrales para enfocar) sea lo mas clara posible. Es fácil mirar a traves del visor de una reflex durante el dia a un objeto perfectamente iluminado, pero enfocar durante la noche una estrella a traves de un visor oscuro puede llegar a ser bastante complicado.
Bueno, la parte de la cámara ya está... Ahora necesitareis "conectarla al telescopio".
La fotografía en astronomía se suele hacer utilizando las tres técnicas siguientes:
NOTA: Por su interés, ver en nuestra web el apartado FORMULAS
Foco Primario: Utilizando el propio telescopio como si fuera un objetivo, es decir, se retira el objetivo (50mm, zoom, etc) de la cámara y se acopla al tubo. Al telescopio se le ha quitado anteriormente el ocular. Se fotografía un campo relativamente pequeño. La apertura será la del telescopio -por ejemplo f/10. Se utiliza para captar objetos de espacio profundo de pequeño tamaño con exposiciones largas.
Por
Proyección.
Igual que el anterior, pero dejando puesto un ocular en el telescopio. De
esta forma se consigue mucho aumento, aunque con poca luminosidad. Se suele
utilizar en astronomía planetaria, donde los cuerpos son relativamente luminosos,
consiguiendo muchos aumentos a fin de captar los máximos detalles posibles.
En Paralelo, para los ingleses piggy-back. Este sistema consiste en acoplar la cámara en paralelo con el tubo del telescopio, y usando los propios objetivos de la cámara, utilizando el telescopio tan solo para "guiar" la fotografía.
Con este sistema se puede, usando objetivos de entre 28 y 100mm aprox., captar grandes zonas de cielo -tales como constelaciones enteras- con la apertura (f/) del objetivo de la cámara, que normalmente será mejor que el del telescopio, y se conseguirá obtener imágenes de objetos débiles tales como nebulosas, cúmulos abiertos, etc. aunque sin prácticamente aumento, no visibles a simple vista. Mientras se realiza la exposición, con el telescopio y un ocular de bastante aumento -a ser posible con retículo- se apunta y sigue a una estrella que esté en el campo.
De esta forma la cámara, unida al telescopio y que con su objetivo tiene muchos menos aumentos, proporcionara imágenes en las que no se apreciara desplazamiento.
Mi consejo es comenzar por esta tercera opción, aun realizando el seguimiento de forma manual, ya que es la menos complicada técnicamente y te ayudara a experimentar con tiempos de exposición, películas, etc.
Las
dos primeras, al utilizarse mayores aumentos, exigen realizar un seguimiento
mucho mas preciso para que las estrellas no salgan "movidas" y normalmente se
necesita poner dos telescopios en paralelo, uno para sacar la foto, y otro para
hacer el seguimiento - o bien utilizar unos dispositivos llamados de "guía fuera
de eje" que desvían mediante un prisma una pequeña parte de la luz que
recorre el telescopio hacia un ocular que puede ser utilizado durante la exposición.
Desgraciadamente producen efectos no deseados, aparte de su precio.
Para las dos primeras técnicas es necesario un adaptador entre el tipo de bayoneta que tenga tu cámara (Nikon, Olympus, Pentax, etc) y la llamada "rosca universal", que existirá probablemente en tu telescopio en donde se coloca el ocular.
Veréis que desmontando alguna pieza, existirá una parte roscada de unos 45 mm de diámetro y unos 12 hilos de rosca por cm. Ahí es donde deberá acoplarse mediante el adaptador.
Para terminar decir que este tipo de cámaras suelen encontrarse relativamente baratas de segunda mano -ya que no tienen sistemas eléctricos, luces y telemandos- e incluso algunas ya no se fabrican. De entre las consideradas como mejores están las Canon F-1, Canon F1-N, Nikon F-3, Nikon F-2, Pentax MX, y Olympus OM-1, pero cualquiera otra que cumpla con los requisitos principales arriba enumerados te servirá.
Para obtener más información sobre el tema, visitad las paginas de astrofotografía de nuestra Web, en la que encontrareis artículos sobre seguimiento, enfoque, películas, fotografía de meteoros, etc. (http://astroclub.net/aav/astrofoto.htm)
UR 16/01/2006